|
Los sistemas, de comunicaciones ópticas analógicos operando a mil quinientos cincuenta nm se benefician de las bajas pérdidas de la fibra estándar, monomodo SSMF y del uso de los amplificadores, ópticos de fibra dopada con erbio EDFA, para conseguir transparencia a las señales de radiofrecuencia (RF). No obstante, las SSMFs presentan valores, de dispersión cromática considerables a estas longitudes de onda además de diversos efectos no lineales. La respuesta, de una fibra óptica bajo propagación dispersiva ha sido estudiada en profundidad, observándose un fenómeno de desvanecimiento de la potencia eléctrica de RF recibida a la salida de la foto detector.
Este desvanecimiento, se produce de forma periódica con la variación de la frecuencia de modulación o la longitud de fibra óptica y se conoce con el nombre de efecto de supresión de la portadora. Su explicación, se debe al diferente desfase que introduce la dispersión cromática sobre cada una de las bandas de modulación de la señal óptica, lo cual conduce a una cancelación de ambas al realizar la foto detección para ciertas frecuencias o longitudes de fibra. Previamente, se han demostrado diversas técnicas para compensar este efecto, tales como la modulación óptica en banda lateral única, el uso de fibras compensadoras de dispersión o redes de difracción sobre fibra óptica, técnicas de modulación con portadora suprimida o la técnica de inversión espectral.
Sin embargo, una técnica muy simple consiste en utilizar un transmisor óptico de gran potencia para inducir efectos no lineales, tales como el auto modulación de fase (SPM), en el enlace de fibra. El chirp inducido por el SPM, de la fibra durante la propagación conduce a un aumento del producto ancho de banda por longitud de fibra del sistema. Su efecto, es similar al producido por los transmisores ópticos con chirp negativo, de tal forma que se produce un alejamiento de los nulos de transmisión de la función de transferencia del sistema al aumentar la potencia óptica inyectada a la entrada de la fibra.
|